Análisis de la clase de COE II
Primera
entrega - Contextualización y planeación de clase
La
clase a observar es Comunicación oral y
escrita II, asignatura de núcleo común del área de lenguaje en la
universidad ICESI. El docente es Juan Camilo Zuñiga, tiene 38 años, es
licenciado en literatura de la universidad del Valle y magister en lingüística
de la misma. Durante su recorrido laboral, ha dedicado nueve años a la
enseñanza del lenguaje y la literatura en colegios de la ciudad de Cali, y
desde hace seis años dicta cursos enfocados a la enseñanza de la lectura y
escritura en el ámbito universitario. De los años que lleva como docente en
esta universidad, tres se ha encargado de dirigir y coordinar tanto el
laboratorio de oralidad estudiantil, como el acompañamiento y formación de profesores
en procesos orales; sobre este mismo campo, Zuñiga dicta talleres y hace
consultorías a empresas. La edad de los veintiséis estudiantes que componen el
curso oscila entre los diecisiete y veinte años, y la mayoría está en segundo
semestre de variedad de facultades.
La
institución es privada y es una de los mejores planteles de educación superior
en la región. El campus está ubicado en el sector de Pance, una zona de alto
estrato socioeconómico al sur de la ciudad y actualmente cuenta con 141.334m2,
13 edificios de salones, oficinas, cafeterías, una biblioteca dividida en tres
plantas y además múltiples espacios adecuados para estudiar, con acceso a
Internet banda ancha. La clase tiene lugar en el salón 211 del edificio D,
dispone de un proyector video-beam, puestos individuales y un amplio tablero.
Los estudiantes pertenecen a un nivel socioeconómico medio-alto según lo
observado y hablado con el profesor: necesidades básicas cubiertas y acceso a
dispositivos digitales propios.
El
objetivo que Juan Camilo plantea para esta clase es el de ofrecer a los
estudiantes una guía completa para la construcción del plan de oralidad de un
texto argumentativo, que es el proyecto principal del curso y se realiza a lo
largo del semestre. Las pautas y herramientas tienen como intención la puesta
en escena de una presentación oral efectiva, es decir, que logre captar la
atención del público y mantenerla, transmitir efectivamente su intención
comunicativa con el texto mediante la sustentación objetiva de las ideas y
provocar en la audiencia una reacción memorable.
Las
actividades propuestas para posibilitar este aprendizaje son dos: la primera es
la observación y análisis del video ‘El niño pastor’, con el propósito de
identificar las características de un buen orador, haciendo uso del
contraejemplo; luego, tiene lugar la presentación de la estructura del plan de
oralidad, en otras palabras, el esquema bajo el que deben distribuirse los
determinados momentos de la presentación oral, así como también las intenciones
y los recursos a utilizar, bajo el fin de tener claridad en el desarrollo de la
dinámica y su realización.
Segunda
entrega - Observación de clase
Relato de la sesión
Son
las once en punto de la mañana y casi todos los estudiantes están dentro del
salón con el profesor, pero aún no ha iniciado formalmente la clase. Los chicos hablan y se ríen entre ellos
mientras el profesor da algunos minutos de espera a que terminen de llegar.
Juan Camilo inicia la sesión saludando de nuevo y llamando a lista. Hoy
empiezan el proceso de oralidad: la semana pasada revisaron de forma individual
los textos argumentativos en los que habían estado trabajando y con base en
este escrito, a partir de la presente clase, van a empezar a pensar cómo hacer
que el documento funcione también en un ámbito oral. El docente explica que la
pregunta que van a tratar de resolver está relacionada con “¿qué es lo que hace un buen orador cuando
habla en público? ¿cómo sabemos que alguien que habla en público, lo hace bien?
¿cómo logra ser atendido, entendido y recordado?”.
Juan
Camilo hace un paréntesis para preguntarle a los estudiantes si tienen acceso
al cronograma de la asignatura y comenta brevemente que la siguiente clase van
a presentar una prueba lecto-escritora diseñada por la universidad para medir
el progreso estudiantil en esta área. Un chico pregunta si esto tendrá nota
dentro de la clase y el docente contesta con una negativa. Luego, retoma el
tema en cuestión preguntando directamente a los estudiantes: “Chicos, ¿qué hace un buen orador?” y
tiene lugar el siguiente intercambio de ideas:
(P: Profesor Juan Camilo, E: Estudiante, Nombre propio de estudiante) Diálogo
#1
E1:
Gesticula (P, escribe el verbo ‘gesticular’
en el tablero).
P:
Y, ¿qué es gesticular?
E1:
Mover las manos, manejar bien su cuerpo.
P:
¿Cuándo decís cuerpo a qué te referís?
E1:
Las manos, las expresiones, el cómo se mueve.
P:
Voy a poner movimiento (lo escribe en el tablero).
P:
Laura, ¿qué hace a un buen orador?
Laura:
Capta la atención del público, tiene un buen tono de voz
P:
¿Qué hace un buen orador a parte de esto? (pregunta para todos).
E3:
Mmm no sé, la mirada al público.
P:
Muy bien.
P:
¿Paloma?
Paloma:
Espere yo pienso y ya le digo.
E4:
Utiliza un buen vocabulario, un lenguaje adecuado.
P:
¿Qué lo hace adecuado?
E4:
Depende del contexto.
P:
¡Bien!
E5:
Yo creo que ante todo, que la persona se sienta segura, digamos, si uno no esta
convencido pues no.
P:
¡Muy bien sumerce! eso es manejo del tema.
E6:
Jugar con los matices.
P:
Dame un ejemplo.
E6:
Por ejemplo, no sé si han visto el video polémico de Greta (sobre el medio
ambiente), ella usa un lenguaje sentimental, cuando dice ‘how dare you’ expresa la rabia, y eso mueve a las personas.
P:
¡Exacto! que el tono de voz cuadre con el discurso.
Después
de este diálogo, Juan Camilo continúa haciendo preguntas que hagan pensar a los
estudiantes en las características especiales de los buenos discursos orales,
tratando de hacer relaciones con situaciones cotidianas: “¿cómo le dice uno a otra persona que la ama?” “¿cómo lo regaña a uno el papá?A uno lo regañan con tonos imperativos,
de orden”; esto hace referencia al tono ideal del discurso oral. En
seguida, pasan al factor de los nervios, donde el docente define el miedo al
público, a estar en la mira de todos, como un obstáculo que la mayoría de
personas tienen que atravesar cada vez, pues el miedo siempre va a estar ahí.
Toma como ejemplo a los Instagramers (personas que realizan videos temáticos
con el fin de cautivar una determinada audiencia en la plataforma social
Instagram), y cuenta cómo El Mindo, un personaje famoso en las redes, reveló
que la grabación de un clip de 30 o 40 segundos le puede tomar hasta un día
entero y la planeación del contenido hasta cuatro semanas. Así, la preparación
es un paso fundamental, por más experiencia que se tenga, para la puesta en
escena de cualquier acto exitoso. Una de las estudiantes dice que ha escuchado
que una de las formas para sobrellevar el miedo es tomándose una copita de
licor, Juan le contesta que las diversas técnicas para el manejo del pánico
escénico no son más que instrumentalizaciones de la comunicación, es decir,
estrategias que funcionan dependiendo de las creencias que tenemos, no siendo
útiles para todo mundo. El miedo es algo innato, por tanto no hay técnica
infalible que lo evite.
El
profesor expresa que las técnicas que instrumentalizan la comunicación, si bien
no puede decirse que estén mal, porque sirven a muchos individuos, pueden
llegar a ser perjudiciales porque centran la atención del orador en factores
extrínsecos a sí mismo, el contenido discursivo y la forma en la que se
transmite. Lo relevante no es ejecutar una serie de recomendaciones específicas
que podrían o no servir, sino elaborar un proceso de preparación individual
reflexivo que se articule con lo que se quiere decir. Juan Camilo refiriéndose
a la instrumentalización nuevamente lanza una serie de preguntas al aire sin
esperar que sean contestada, como puede verse a continuación:
(P: Profesor Juan Camilo, T: Todos) Diálogo #2
P: Un buen orador tiene que ver con
todas estas cosas, pero al final hay un elemento que es central, y para esto les voy a pedir que veamos el
siguiente vídeo, y les voy a pedir que me digan que tan buen orador es él, ¿por
qué?, porque obviamente hay que lograr que el otro me atienda ¿Tengo que tener
buen tono de voz? Hmmm ¿Y qué pasa si mi tono de voz es nasal? Laura, ¿Qué pasa
si yo hablo así?
T: (risas)
P: ¿Está
mal? ¿Qué pasa si yo tengo problemas de dicción? Y en lugar de decir Hector
Octavio, yo digo hetor otavio, sesual, atrativo.
T: Murmullos
P: ¿Y qué pasa si además soy
absurdamente caleño? Y digo que nos vemos ala jocho ¿qué pasa, está mal? ¿Qué
pasa si no soy capaz de mirar al otro? ¿Qué pasa si no soy capaz de hacer que
el otro sienta que los estoy atendiendo?
Posteriormente, pide que se apaguen las
luces para ver el video de ‘El niño
pastor’ con el fin de contestar una pregunta sencilla: “¿es buen, regular o
mal orador?
El
video se trata de un niño que da una prédica en una iglesia sobre la el origen
del humano y las teorías anti-cristianas que se han desarrollado al respecto.
El pequeño pastor tiene una fuerza vocal impresionante y maneja diferentes
tonos dependiendo del momento del discurso, así como también tiene un amplio
rango de movimiento corporal. La reacción de las personas presentes es de
absoluto júbilo, concordancia y admiración.
Luego
de observar el recurso, Juan le pregunta a una de las estudiantes, María, qué
sintió al escuchar el discurso del niño predicador:
(P: Profesor Juan Camilo, E: Estudiante, Nombre propio de estudiante) Diálogo
#3
P: María,
¿que sentiste, sentís que es bueno, es regular o es malo?
Maria:
Emmm, sí. Es bueno, porque digamos, maneja bien como la voz, o sea, lo dice con
una seguridad. Además, lo que dice no es cualquier cosa sino que lo que dice es
algo que es verdad y más en el contexto en el que está.
P:
Ah ¡muy bien! ¿En qué contexto está, Maria?
Maria:
Uno religioso.
P:
¡Muy bien! ¿Porque le pregunto primero a María?
E1:
Porque ella solo escucha... (murmullos de otros estudiantes)
P:
¡Ahhh! ¿porque hay una sensación distinta cierto? y ese es un elemento puntual.
Está seguro ese señor?
E1:
Pues… sí.
P:
O sea, que ¿es un buen orador?
E1:
Sí.
E2:
Pues no solo porque está seguro
E3:
Él convence y más en el contexto en el que está
P:
Entonces tendríamos que entrar a evaluar el porqué.
E4:
Profe, es que el manejo del tema o sea está muy bien, pero su argumentación…
P:
¡Ahhh!
E5:
No, claro, pero en el contexto en el que esta le funciona.
P:
Pensemos en el contexto, porque por ahí nos podemos ir para lo que viene.
Pensemos en ¿qué contexto es?
E6:
Religioso, la iglesia
P:
A que se va a la iglesia?
E6:
A hablar con Dios
E7:
O sea ellos no van a querer escuchar que Dios no existe.
P:
¿Yo voy a la iglesia a decir que sus argumentos son falaces? ¿Yo voy a la
iglesia a pelear con el padre?
E8:
No
P:
¿Alguna vez han visto que cuando el padre empieza a hablar, la gente dice ‘uy
no, venga, eso que usted está diciendo, expliqueme’ a lo bien? ¿cierto que no?
E8:
No
P:
A la iglesia se va a reafirmar la fe. Y probablemente ese contexto le permite
hacer cosas a él, decir cosas a él, que posiblemente en otro ámbito, no puedan
o no sean necesariamente equivalentes, sí? Ese es un elemento central de lo que
vamos a llamar oralidad. Jorge (estudiante) lo decía: el lenguaje adecuado
tiene que adecuarse es al contexto.
Juan
Camilo hace un recuento rápido de las características del orador visto, que
logran captar la atención, sostener y transmitir una idea central con fuerza y
convencer desde contexto presente. Pero plantea que si se hiciera un análisis a
profundidad de lo que en realidad está diciendo el chico, puede notarse que la
estructura argumentativa no está bien organizada e incluso es falaz; durante
los casi tres minutos, que es el mismo tiempo que debe durar la presentación
oral en cuestión, el niño pastor dice gran cantidad de cosas pero estrictamente
no dice mucho. Partiendo de esto, el profesor pregunta de forma reflexiva, “¿si lo que dice no es verdadero, entonces
por qué logra esa reacción? Expresa que lastimosamente esta situación se
presenta mucho más de lo que se piensa, como por ejemplo en las dinámicas de la
política colombiana: muchos de los representantes
políticos son personas histriónicas, con un
muy buen manejo del discurso, la improvisación y el público, pero cuando se
detalla lo que ha dicho, no hay contenido significativo, sólo un orden
premeditado para generar un efecto.
Bajo
este mismo orden de ideas, llegan a la conclusión de que todo buen orador
persigue un objetivo. El profesor enfatiza en que la planeación debe orientarse
en el descubrimiento individual: ¿qué es
lo que puedo y quiero hacer? Y ¿qué
tipo de orador soy? Es decir, que según la personalidad de cada uno
(introvertido o extrovertido, proxémico o discreto, etc.) encuentren el actuar
en público que se articule a ella y a lo que se pretende generar y comunicar.
De esta forma, Juan Camilo asevera que el mensaje tiene que ser imprescindible
en la estructura de todos, y lo demás son elementos secundarios (manejo del
tema, lenguaje adecuado, expresión corporal, etc). El video es el ejemplo de
alguien que tiene todas las técnicas de oralidad y no comunica nada.
Antes
de pasar a la exposición de un modelo de oralidad, el profesor retoma uno de
los comentarios hechos por un estudiante respecto a los matices de la voz. Es
fundamental reconocer qué tipo de tonos y expresión corporal usar en
determinados momentos del discurso y según los objetivos. Juan resalta, a forma
de cierre, que “lo más importante al momento de hablar de presentaciones orales
es la construcción de un mensaje”.
A
continuación, como herramienta o guía para lograr todo lo mencionado
anteriormente, el profesor presenta el modelo de oralidad propio de la
universidad ICESI: el modelo PERPET. Juan pregunta a un estudiante qué se le
ocurre que significa ese nombre y él responde que no lo sabe. Entonces,
menciona la palabra que representa cada letra en la sigla y hace alusión a la
imagen que está la primera diapositiva de la presentación PP en exposición,
explicando que el modelo busca que, independientemente del nivel de capacidad
individual para hablar en público, los estudiantes encuentren una estructura
que les permita el éxito en el ámbito de la oralidad, tanto en construir y
manejar el mensaje, como en el dominio del aparato fonador y del cuerpo.
Juan
Camilo comenta que en la actual mundo globalizado, la competencia oral adquiere
una importancia fundamental. Esto es
porque las estructuras de las organizaciones requieren cada vez más de
personas que puedan comunicarse con otros de forma asertiva. Por ejemplo, los
médicos y los abogados son sujetos de oralidad, porque tienen interactuar con
otras personas en la esfera oral y su progreso depende de la calidad de esas
interacciones, y por esto la necesidad de aprender a ser efectivo. El profesor
insiste en que si no hay mensaje no funciona, sin que haya una estructura bien
preparada no hay forma de acertar y mucho menos en un contexto académico y para
ejemplificar esta afirmación, cuenta una anécdota sobre la exposición de una
chica en Oralia, a la que todos
ovacionaron, pero obtuvo un 3.0, por la misma razón por la que se desvalida al
niño pastor. Juan denomina esto como una construcción de falacia oral y repite que “si
no hay mensaje, no hay oralidad”.
El
docente empieza a desglosar el significado de cada letra de la sigla (PERPET:
Preparación – Energía – Respiración – Público – Espacio – Técnica) con su
explicación correspondiente. Mientras lo hace, utiliza incontables ejemplos de
situaciones cotidianas en las que cada aspecto juega un papel sobresaliente y
condicionante. Durante esta discusión, los estudiantes mantienen una actitud
altamente participativa, contribuyendo al tema con diferentes ejemplos, algunos
relacionados con las respectivas carreras y experiencias. En el momento en que
se está hablando de la importancia de la mirada, María, quien es invidente,
pregunta cómo puede hacer para suplir en su caso la mirada, a lo que Juan
Camilo le responde: “con todo lo demás
que Dios te dotó: con al voz, con el manejo de las manos, con la sonrisa. Es
que la energía es una actitud”. La explicación de esta sigla (energía)
también puede verse en el siguiente intercambio comunicativo:
(P: Profesor Juan Camilo, E: Estudiante, T: todos) Diálogo #4
P: Energía es la actitud del orador que
hace que lo quieran ver, tiene que ver con la puesta en escena.
E1: Es como la psicóloga que vino, ella
no tiene energía.
P: Ah, ¿no les ha pasado que tienen un
persona, un profe, que cree que sabe mucho? En una clase que ustedes dicen
“este man es el Einstein” y a los 10 minutos ya como ya, que se acabe.
T: Sí.
E2: Es que a veces no saben explicar sus
ideas.
P: Pero hay personas que aún sabiéndolo
se paran al auditorio…
Seguido
a esto, da un ejemplo de un muy buen orador con otro tipo de discapacidad que
utiliza diversas estrategias que distraen la atención de su situación física.
Juan
Camilo anuncia que, en relación con el último aspecto del modelo discutido, la técnica, los diez minutos finales de
cada clase van a hacer ejercicios para entrenar el aparato fonador. Estos
ejercicios estarán relacionados con desde qué parte del aparato se proyecta la
voz y los problemas de dicción. Aquí, le pide a varios estudiantes que
pronuncien la palabra ‘taxi’ y hace
algunas anotaciones al respecto. Algunos de estos ejercicios incluyen lectura
de trabalenguas y uso de un marcador para reconocer las dificultades de
movilidad de la lengua en la pronunciación. El objetivo es que entiendan que
estas problemáticas técnicas hacen ruido en las presentaciones, distrayendo la
atención del público y por eso es importante trabajar en ellas para maximizar
la mejoría.
Después
de haber cerrado la explicación del modelo de oralidad, el profesor dice que
para la próxima sesión deben traer el esquema de preparación y muestra la rejilla del plan de oralidad donde los
chicos deben escribir la planeación de las partes de su discurso (exordio, narratio, etc.), junto con la idea central. Juan llama la atención
sobre el hecho de que la idea central fue lo que más ocasionó penalizaciones en
la estructura del texto revisado la semana pasada, así que sugiere que revisen
sus ideas, pues la labor de pensamiento conceptual ya acabó y empiezan la de
pensamiento práctico (puesta en escena del texto argumentativo).
En
relación con la explicación sobre el exordio
como gancho a la presentación, es
decir, como estrategia introductoria del discurso para atrapar al público, Juan
Camilo muestra una presentación TED en la que el orador desarrolla un exordio que cautiva la atención del
auditorio mediante un dato impactante sobre la alimentación, y a través de este
ejemplo describe varias características importantes de la introducción a la
presentación oral de este hombre y extrapolándolas al contexto académico para
analizar su funcionalidad. Con este fin, el profesor narra otras dos anécdotas:
una sobre un exordio que no funcionó
al momento de la ejecución y otra sobre uno que impresionó y fue un éxito. La
tarea queda delimitada a la construcción del exordio, deben traer esa parte de la rejilla diligenciada.
Finalmente,
el docente da algunas fechas importantes, explica que la próxima clase van a
empezar a trabajar en la parte del narratio
e indica que en Moodle hay un documento donde pueden encontrar
instrucciones y consejos para el trabajo a realizar. Juan pide que le hagan un
recuento de lo que hay para la próxima clase, el cual recibe
satisfactoriamente, entrega una información rápida sobre el parcial y pide que
la siguiente sesión le acuerden de mostrar a cada uno el excel con sus notas.
Los estudiantes se despiden del profesor y se van retirando progresivamente.
Análisis
Objetivos de clase
Brindar
una guía completa para construir el plan de oralidad para una presentación oral
efectiva.
Actividades:
1.
Video: El niño pastor. Se proyectará para resaltar las características que debe
tener un orador, desde el contraejemplo.
2.
Se presentará la estructura del plan de oralidad y se ejemplificará para que
los estudiantes puedan empezar a construir su plan.
Momentos planeados Vs. Momentos
ejecutados.
El objetivo global de la clase se llevó a cabo, ya que el
docente, con la ayuda de las preguntas, actividades y ejemplos propuestos
explicó la temática central de tal forma que los estudiantes comprendieron los
elementos y conceptos fundamentales, a decir por las intervenciones a lo largo
de toda la sesión y las relaciones que hacían con sus propias carreras y
experiencias.
El profesor, efectivamente, utilizó el recurso planteado en
la planeación, que fue el video de ‘El
niño pastor’. La respuesta del grupo fue altamente activa, y esto propició
el éxito del recurso como un contraejemplo para una buena práctica de oralidad.
De igual forma, Juan Camilo presentó ante el grupo la estructura del plan de
oralidad y explicó cada una de sus partes en relación con la temática en
discusión.
Dentro de la planeación facilitada por el docente antes de
la clase, no se explicita la presentación del modelo de oralidad PERPET, sin
embargo, el profesor lo expone al grupo después de finalizar la discusión sobre
el video de ‘El niño pastor’ y encaja
de forma pertinente en el momento. Otra actividad que no fue mencionada en la
planeación fue el video TED con el que Juan Camilo ejemplifica la ejecución de
un buen exordio, esto sirvió para que
los chicos tuvieran mayor claridad sobre la función y la planeación del gancho
de su presentación oral, pues hubo dudas al respecto.
Características
del intercambio comunicativo
Rol docente: El rol del
docente fue ser facilitador de conocimientos, ya que, primeramente les está
presentando a los estudiantes una nueva perspectiva sobre la oralidad, y el
cómo ellos pueden implementar los elementos expuestos dentro de su discurso
oral. Además, les brindó ejemplos de situaciones cotidianas y de la experiencia
de cada uno en la puesta en escena del discurso oral.
Rol estudiante: El rol de
estudiantes es de aprendiz pues, por una parte; están recibiendo una serie de
conceptos que tal vez no sean nuevos pero, están siendo reestructurados desde
un punto de vista diferente. Igualmente,
el estudiante es un participante activo dentro del diálogo, ya que, pregunta y responde con base en sus
conocimientos previos, y además utiliza las intervenciones de sus compañeros
como insumo para su participación en la interacción.
Tipo de
preguntas:
El tipo de
preguntas se refiere a las preguntas
producidas en el aula, las cuales dan cuenta del tipo de interacción, como
también de la manera en que se conciben los participantes.
Para
clasificar las preguntas y respuestas que surgieron en el aula nos referiremos
a De Castro y Niño (2011), y para el caso de esta análisis desarrollaremos
cuatro tipos de preguntas realizadas por el docente.
●
Preguntas que reclaman respuestas puntuales: para esta clase, este tipo de preguntas no fueron
realizadas, dado que no había una respuesta preestablecida para los
cuestionamientos de Juan Camilo. Por el contrario, para introducir el tema de
la oralidad, el docente buscaba construir una definición sobre “qué hace a un
buen orador” a partir de lo que los estudiantes creían correcto o necesario
incluir en dicha definición. Es por esto que en la interacción, las preguntas
que más surgieron fueron las de la categoria siguiente.
●
Preguntas para buscar en el estudiantes conocimiento
genuino: En el diálogo #1 podemos observar el cómo la discusión se
caracteriza por los supuestos, saberes y opiniones de lo que los estudiantes
piensan que constituye un buen orador. Las respuestas de los estudiantes nunca
fueron dadas de incorrectas, sino que los constantes aportes enriquecían la
interacción, dotándola de un carácter multidireccional, en donde los
estudiantes aportaban a las respuestas espontáneamente y clarificaban o
aumentaban a lo que otros habían dicho.
Sin
embargo, otro punto de reflexión es el hecho de que este tipo de preguntas fue
desapareciendo a medida de que empezaba a quedar menos tiempo de clase,
quedando casi por completo preguntas de tipo retórico que aunque apelaban a la
experiencia no tenían un espacio de discusión.
●
Preguntas que buscan compartir algún tipo de experiencia: Para este punto es necesario aclarar que el docente ha
construido un espacio tal de participación voluntaria que la mayoría de los
estudiantes robustecen la discusión con ejemplos desde su experiencia sin
necesidad de preguntas directas hacia ellos. Lo anterior se puede observar en diálogo #1 y también en el
siguiente fragmento:
P:
¿Cómo diablos hago yo para controlar los nervios?
E:
Llevar hago pequeño en la mano
E:
Yo escuche que una copa de vino
E:
Yo una vez escuche que …
●
Preguntas retóricas:
Basando nuestro análisis en el diálogo
#2 podemos decir que Juan Camilo
utiliza las preguntas retóricas para que los pensamientos de los estudiantes
sean retados o apoyados por el vídeo del niño Pastor. Por ejemplo, el docente
pregunta si hay que tener un buen tono de voz, un tipo de acento al hablar,
establecer contacto con el público, etc.
Todo esto sin mencionar en ningún momento si estos factores son relevantes o
no, dejándolo al pensamiento de los estudiantes. Luego, a través del
contraejemplo (el niño pastor), la discusión concluye en que a pesar de que
estos elementos son perfectamente realizados por el niño pastor, su discurso
carece de mensaje.
Ahora, las
preguntas de los estudiantes también son otro punto de análisis. Así, con el diálogo #4 podemos ejemplificar
el cómo las intervenciones de los estudiantes son tomadas en cuenta,
redirigiendo el discurso del docente al abordar los comentarios desde lo que ya
se venía diciendo. Esto refuerza el diálogo simétrico y multi-direccional.
Rejilla
Género discursivo
|
El género
discursivo predominante fue el académico, debido a que es una clase
universitaria en que se involucran nociones teóricas. Sin embargo, la manera
de comunicarse no sigue del todo los códigos de formalidad, pues se presta
para bromas y un tono y jerga que traduce cercanía entre el docente y los
estudiantes. Ej. uso de la forma
caleña de pronombres y derivados: vos,
decís, pensás.
|
Modo de organización predominante
|
El modo de
organización del discurso que predomina es el expositivo, ya que el objetivo
de la clase era presentar a los estudiantes una nueva información con
respecto al discurso y las presentaciones orales.
También
encontramos que por momentos el modo argumentativo se hacía presente, debido
a que el docente no se limitaba a entregar la información sino que también
buscaba que los estudiantes llegaran a conclusiones por medio de una
estructura objetiva y organizada de ideas o argumentos.
|
Relación de poder
(Simetría y Asimetría)
|
En la
clase observada la relación de poder establecida refleja una posición de
simetría entre los estudiantes y el profesor, pues la tonalidad en la que
fluctúa la conversación sostenida a lo largo de la sesión da cuenta de que
tanto el docente como el estudiante hacen una construcción del otro basada en
el respeto y el reconocimiento dialógico.
La
asimetría que puede observarse se basa en factores convencionales, como el
lugar en el salón correspondiente al profesor y al estudiante delimitado
previo a la clase, que ocasiona que el docente esté en la parte frontal del
aula y los aprendices frente a él en la parte trasera, sin embargo, mediante
el uso discursivo que hace el profesor, logra cortar esa distancia que la
disposición física convencional propone.
|
Polifonía
|
La sesión
observada es una apología al principio de la polifonía. Pues a lo largo de
toda la sesión fue posible identificar que el salón estaba compuesto por
individuos subjetivos y se escucharon las voces con las posturas, creencias,
sentimientos y opiniones de todos los que participaron, que podría decirse
que fue el noventa por ciento del salón. El docente dio lugar a esta dinámica
mediante el constante proponer de preguntas tanto directas como indirectas,
así como también el retomar las ideas expresadas por los estudiantes para
continuar con la idea propia.
De igual
forma, el profesor dio cuenta de la intertextualidad de su discurso al
utilizar incontables referencias de personas, situaciones o conceptos
externos a su autoría y también al introducir recursos desarrollados por
diversas fuentes.
|
Tonalidad
|
La
tonalidad del discurso sostenido durante la sesión es predominantemente
apreciativa, pues el docente se centró en la información relacionada con lo
referido en sus enunciados, el discurso
oral. También puede observarse las diferentes posiciones que el profesor
asume frente al contenido temático (postura frente a las técnicas de
oralidad, el niño predicador, etc) y fue perfectamente identificable la
diferenciación entre lo dicho, que es el mensaje que está transmitiendo Juan
Camilo, lo referido, que son las distintas fuentes de conocimiento sobre la
oralidad.
|
Enunciador 1
|
El
enunciador tiene un amplio conocimiento sobre el tema en cuestión (discurso
oral), conoce los componentes del mismo y el cómo hacer un buen uso de él en
un contexto determinado, en este caso el académico. Por ende, en su función
de facilitador del conocimiento está dispuesto a responder dudas y brindar
ejemplos para una mayor comprensión.
|
Intención
pedagógica
|
La
intención pedagógica del docente en esta sesión en particular fue la de
ilustrar ante los estudiantes lo que caracteriza un buen orador, la
importancia de serlo en la sociedad actual y entregar un conjunto de
herramientas que faciliten el proceso de construcción de un buen discurso.
|
Enunciatario 1
|
Los
enunciatarios son estudiantes de diferentes semestres y carreras de la
universidad ICESI, pues esta clase hace parte del núcleo común curricular.
|
Puntos de vista
¿Cuáles son?
|
- El modelo PERPET es la base de una
buena presentación oral.
-Están de
acuerdo con que la oralidad siempre remite o se tiene que adecuar al
contexto.
-Un
discurso oral puede tener una muy buena puesta en escena , pero sus
argumentos pueden ser vacíos.
-Se puede
hablar mucho sin decir nada significativo.
-Están de
acuerdo con que cada persona tiene su estilo y tiene que adecuar su discurso
o presentación oral a la manera en la que estén más cómodos.
|
Locutor
|
Docente
del departamento de lenguaje del curso COE II ( Comunicación oral y escrita,
énfasis en oralidad).
|
Interlocutor
|
Estudiantes
del curso COE II del horario de 11 a 1, en el salón 211D, con el profesor
Juan Camilo Zuñiga.
|
Conclusiones
Se pudo
apreciar que tanto los estudiantes y el docente tenían una participación activa
dentro del diálogo, es decir, aunque la mayoría de las veces el profesor
preguntaba, afirmaba o aclaraba los aportes de los estudiantes, estos también
tenían potestad de hacer preguntas diversas, expresar sus ideas, sentimientos e
incluso hacer enunciados bromistas alrededor se la temática en discusión con
total libertad y atención por parte del profesor, quien en muchas ocasiones
utilizaba los enunciados construidos por los chicos para formular los propios y
dar continuidad a la discusión.
Algo a
resaltar es que todas las herramientas utilizadas estaban pensadas para un
público vidente (vídeos y diapositivas) sin embargo, una de las estudiantes no
lo era, ante esta situación el docente potenciaba su participación leyendo
siempre en voz alta y preguntándole
seguidamente de un ejercicio ¿que había entendido? ¿que opinaba? o si algo no
le había quedado claro para realizar las explicaciones necesarias.
El docente
dentro del contexto cumplió con el rol de facilitador de conocimientos, sin
embargo, algo que hizo mello dentro de la observación es que el profesor no
solo les transmitió nuevos conceptos o definiciones a los estudiantes, sino que
partió desde el conocimiento de lo cotidiano, para dar lugar a nuevas concepciones integradas en el discurso
oral. Esto quiere decir que, el uso de los ejemplos cotidianos muchas veces
hace más fácil la vinculación de los estudiantes con el tema y una mayor comprensión del mismo. Para esto,
parece fundamental el planteamiento de preguntas genuinas, ya que estas
fundamentan y propician el pensamiento crítico participativo y autónomo que
facilitan el proceso de construcción de conocimiento.
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